25N: TAMPOCO EN EL CURRO

Este 25 de noviembre, día internacional contra las violencias machistas, la Sección de Feminismos de CNT-AIT Granada queremos visibilizar el acoso sexual laboral, una problemática que nos afecta doblemente: por ser mujeres y por ser trabajadoras.

El acoso sexual laboral también es violencia de género.

El acoso sexual laboral es un fenómeno reconocido mundialmente, percibido como un problema de gran envergadura. Pero, a día de hoy y por desgracia, dicho reconocimiento se relega al plano de lo simbólico sin que se materialicen planes de acción encaminados a identificar y erradicar estas situaciones. A pesar de este aparente “reconocimiento”, la realidad es que a nivel social existe una falta de información y formación sobre el acoso sexual en el puesto de trabajo, por no hablar de la falta de sensibilización hacia las víctimas.

Otro de los grandes problemas a este respecto es que la sociedad tiende a negar estos comportamientos, solo reconociéndose los casos más graves, por lo que las víctimas suelen afrontar la situación en solitario. El resultado es la gran invisibilización por parte de la sociedad, empujando a las mujeres que lo sufren a la exclusión. Es fundamental por tanto el papel de las empresas, tanto en la prevención como en la política de actuaciones emprendidas para resolver los casos que se produzcan con la menor repercusión negativa posible para las víctimas.

Según estimaciones europeas, una de cada tres mujeres podría sufrir acoso sexual en su puesto de trabajo. En nuestro país, no existen datos al respecto desde 2006, pero, por su parte, la Agencia de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea en 2014 afirmó que del total de mujeres que han sufrido en su vida acoso sexual, el 32% lo habían padecido en el entorno laboral. También arrojó el dato de que el 75% de mujeres con capacitación profesional o en cargos directivos lo habían sufrido y que, del total de víctimas de acoso sexual laboral, el 90% son mujeres (98% según, UGT). Sin embargo, y a pesar de estas cifras, en nuestro país solo se denuncia el 8% del acoso sexual laboral.

No podemos olvidar que algunos grupos específicos son especialmente vulnerables al acoso sexual: las mujeres más jóvenes, las que se incorporan por primera vez al mercado laboral, las que tienen contratos laborales precarios o irregulares, las que desempeñan trabajos no tradicionales, las migrantes, racializadas, lesbianas, trans, mujeres con discapacidad,... Y tampoco debemos olvidar el acoso por razón de sexo, que es una manifestación más del machismo socialmente aceptado que se produce fundamentalmente en sectores muy masculinizados en los que se considera a la trabajadora como una “intrusa”.

Números y estadísticas a parte, a nosotras esto no nos sorprende ya que nos reconocemos en situaciones de acoso sexual laboral con frecuencia, a lo largo de nuestra trayectoria profesional o cuando hablamos con nuestras compañeras o amigas. Por desgracia, este es el panorama al que nos enfrentamos muchas. ¿Y por qué se denuncia tan poco? Nosotras lo vemos claro: las mujeres somos las más precarias del mercado laboral por multitud de razones (puestos peor pagados, inexistencia de medidas de conciliación, reducción de jornada y excedencias por cuidado de personas dependientes, feminización de la pobreza,...), por lo que nos vemos en una supuesta encrucijada de denunciar o aguantar y conservar el puesto de trabajo, ya que el miedo a perderlo y las represalias (cambios de turno, desplazamientos, etc.), son algunas de las razones por las que la mayoría de las víctimas no hablan de lo que les está pasando. Además de esto, nos encontramos con otros grandes problemas que dificultan la denuncia por parte de la víctima: la normalización de la violencia que recibimos, tan acostumbradas como estamos a sufrirla, el silencio del entorno y el descrédito por parte de compañer@s y por la misma empresa. El famoso “yo sí te creo” también es necesario en los puestos de trabajo.

Desde 2007, las empresas de más de 50 trabajador@s están obligadas a tener un Plan de Igualdad y lo deseable sería que también tuvieran uno de prevención del acoso sexual. A pesar de la obligatoriedad, esto solo se cumple a día de hoy en el 8% de las empresas. Por otro lado, en caso de contar con uno o ambos planes, en muchas ocasiones las plantillas los desconocen.

El acoso sexual laboral tiene importantes secuelas en la salud de quien lo padece, ya que, aunque en muchos de los casos no implica violencia física, sí ocasiona daños psicológicos a las víctimas. La situación de tensión emocional y ansiedad prolongada en el tiempo salpicadas con frustración y amenazas sobre el trabajo, hacen que las personas que sufren estas situaciones vayan sucumbiendo psicológicamente. Además tanto el acoso sexual tanto como el acoso por razón de sexo, afectan negativamente al trabajo, el cuadro sintomático que producen hace que las personas que lo sufren sean menos eficaces en él, con menos rendimiento y menos motivación, viéndose muchas veces empujadas a abandonar su puesto de trabajo y sin atreverse a denunciar por miedo a represalias o incomprensión.

Desde Feminismos CNT-AIT Granada lanzamos la campaña #25Ntampocoenelcurro para visibilizar e informar de esta realidad; para animar a las trabajadoras a organizarse con nosotras y exigir a sus empresas que tengan tanto el plan de Igualdad como el plan de prevención del acoso sexual y que se conformen comisiones para la prevención y tratamiento de los casos de acoso sexual y por razón de sexo con formación específica en la materia; para que unas nos veamos reconocidas en las otras ya que, para dejar de normalizar la violencia sexual que recibimos, hay que nombrarla y hablar de ella; y, por supuesto, porque para nosotras son indispensables las herramientas sindicales para hacerle frente a esta violencia. Para ello, con el #25Ntampocoenelcurro, junto con la visibilización de historias y testimonios de mujeres que han sufrido o están sufriendo acoso sexual laboral, hemos desarrollado una serie de materiales para facilitar a las trabajadoras la identificación de esta violencia, así como algunas claves sobre cómo proceder.

En Feminismos CNT-AIT Granada te invitamos a que te organices y, si estas sufriendo acoso sexual laboral, te pongas en contacto con nuestro sindicato.

Por el fin de las violencias machistas, ¡Ni en noviembre, ni nunca! ¡Ni en el puesto de trabajo, ni en la calle, ni en la casa, ni en la cama!

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